Almas errantes

Cada historia es un viaje. El tiempo, los recuerdos y las decisiones marcan cada paso. Acompaña a estas almas errantes y descubre qué las mueve a seguir, aunque no siempre haya un final claro en el horizonte.

  • La otra

    ¿El espejo, una mujer? Cristal empañado, aliento de la verdad que nunca quiso escuchar. ¿Quién soy? Resquicio de una sombra en una habitación vacía. ¿La vida? Costuras de años…, minutos de arena. ¿El ayer? Rosa marchita que el maquillaje ya no cubre. ¿El amor? Susurro sin nombre siempre entre sábanas ajenas. ¿Mi casa? Vacío de un abrazo que nunca se cerró. ¿Mis manos? Dedos que aprendieron a sostener el tiempo en un sollozo. ¿Mi piel? Mapa de ausencias que jamás…

  • La Gata del Averno

    A la mina la conocían por el humo del faso, no por el nombre. Tabaco berreta, del que te raspa la garganta y te hace lagrimear. Bajaba al sótano después del laburo, se emperifollaba con lo que quedaba del carmín —puro rebusque— y le daba al micrófono. En la cartelera de neón medio quemado decía “La Gata China”, en letras torcidas y fondo desteñido. Pero en el boliche, entre mesas pegajosas y vasos rotos, le decían Reina y ella se…

  • El Charolés

    Nota de la autoraEste texto es una reescritura libre y porteña del inicio de Sed de champán, de Montero Glez. No es una copia, sino un homenaje, una traslación, una respuesta desde el otro lado del charco.Donde Montero puso sangre y carmín andaluz, acá hay cemento fresco, tango torcido y gomina de almacén.Al Charolito le cambiamos el barrio, el acento y hasta el nombre. Pero la noche que se lo traga…, esa es la misma. El Charolés —nadie recordaba su…

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