Dolorosa plegaria
Nunca tu camino fue fácil, pero siempre lo convertiste en una gran aventura a través de tus relatos. Hoy, que ya no estás, sé que fuiste una superviviente, un ejemplo de vida; una gran luchadora que hasta su último aliento se enfrentó a un terrible dragón. Amiga mía, gracias; por cruzarte en mi camino, por dejarme ser testigo por unos instantes de tu inmensa luz, por permitirme cobijarme en el calor de tu extraordinaria alma. Y en esta fría madrugada…
Frog
Un oscuro paraguas resguarda a la licenciosa batracia y a su dorada esfera de una cálida lluvia.
La gallinita ciega
“¡Estoy tan hambrienta!” El sol primaveral de abril calentaba a todos en el jardín. Las rosas apenas habían abierto sus capullos, las margaritas se desperezaban buscando un rayo de luz, y la enredadera se curvaba cual serpiente buscando volver a la vida.


