• Bienes gananciales

    Preso, en mitad de la acera. Un animal domado. A los lados, dos maletas encadenadas. Fue una madrugada, con prisa y sin testigos. Ropa doblada, dos pasaportes, dos billetes: un destino. El plan… sencillo; huir juntos. Uno dudó. El otro no. Forma elegante de traicionar. Ataron sus recuerdos con cadenas. Para que nadie robara nada, para impedir perder su mitad. Al amanecer, el banco seguía allí. Las maletas también. Ellos no. Olvidaron el equipaje que dejaron atrás. Vuelven cada mes.…

  • Garabato

    Cuando llamaron a la puerta, Clara ya sabía que no era una visita amable. No por la hora ni por el tono seco del timbre. No por el silencio que vino después. Sabía que era él. El administrador entró sin quitarse el abrigo. Miró el salón pequeño, el sofá hundido, las fotografías torcidas. No levantó la voz; no le hizo falta. —Tienes dos opciones —dijo dejando un sobre en la mesa—. O firmas la rescisión hoy, o mañana mismo empezamos…

  • Un día en la feria

    “Y aunque llovía y el tiovivo estaba tapado con la lona, en silencio y quieto, subió en un caballo de oro que tenía grandes alas. Y el tiovivo empezó a dar vueltas, vueltas, y la música se puso a dar gritos entre la gente, como él no vio nunca.”  —Ana María Matute, El tiovivo. La Paloma siempre era un espectáculo vibrante, una explosión de colores, sonidos que llenaban el aire con una energía contagiosa. Las calles se adornaban con guirnaldas…

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